St. Cyril of Alexandria Roman Catholic Parish
A welcoming community of faith in the Roman Catholic tradition

Bulletin Date:
August 12, 2018

Highlights in this edition

Feast of the Assumption of Mary, St. Cyril Parish Social Outreach-Border Ministries, Solidarity Fund for the Church in Africa, Jim Click Raffle tickets, Reserving Rooms for Group Events, Let Us Pray: Sunday Mass On-Air in Tucson, Are You Celebrating a Special Wedding Anniversary in 2018?, Religious Education Registration for 2018–19, Divorce Healing Program

Puntos destacados en esta edición

Fiesta de la Asunción de María, Programa de Divulgación de Nuestra Parroquia-Los Ministerios de Frontera, Fondo de Solidaridad para la Iglesia en Africa, Los boletos de la Rifa Jim Click, Reservando Salones para Eventos de Grupo, Oremos: Misa Dominical Trasmitirá Al Aire en Tucson, ¿Piensan Ustedes Celebrar un Aniversario Matrimonial Especial en 2018?, Catecismo: La Inscripción para el Ciclo 2018–19, Programa de Sanación de Divorcio

STRENGTHENED BY THE BREAD OF LIFE

Today we resume the “Bread of Life” discourse from John’s Gospel that began two weeks ago. He makes reference to the Jews’ ancestors who ate manna in the desert. These days we would think primarily of Israel wandering in the desert, but faithful Jews would also have known the story of Elijah that we hear today. Strengthened by food and drink in the desert, the angel of the Lord sends him on his forty-day and forty-night journey (the biblical number for a preparation time). Like the food given to Elijah in the desert, Jesus tells his listeners that he is bread for the life of the world. It is very important that we not stop listening to Jesus after his promise of eternal life—a marvelous promise, but this “reward” is not the only reason we feast on the Bread of Life. We also come to the table to be made strong for the journey of mission, that the whole world might have life in the fullness of Christ. We are compelled, if we have eaten of the bread of life, to go forth in service to all.

Copyright © J. S. Paluch Co.

FORTALECIDOS POR EL PAN DE VIDA

Hoy retomamos el discurso sobre el “Pan de Vida” del Evangelio según san Juan que comenzó hace dos semanas. Juan alude a los ancestros de los judíos que comieron el maná en el desierto. Hoy pensaríamos sobre todo en el pueblo de Israel caminando por el desierto, pero los judíos fieles también conocían el relato de Elías que escuchamos hoy. Elías comió y bebió en el desierto, y con la fuerza de aquel alimento, el ángel del Señor lo envió en su viaje de cuarenta días y cuarenta noches (la cifra bíblica que simboliza un tiempo de preparación). De la misma manera que el alimento que recibió Elías en el desierto, Jesús le dice a su público que él es pan para la vida del mundo. Es muy importante que sigamos escuchando a Jesús después de su promesa de vida eterna, sin duda es una promesa maravillosa, pero esta “recompensa” no es la única razón para darnos un festín con el Pan de Vida. También vamos a la mesa con el fin de recibir fuerzas para el camino de la misión, de manera que el mundo entero pueda tener vida en la plenitud de Cristo. Si hemos comido el pan de vida, estamos obligados a servir a todos.

Copyright © J. S. Paluch Co.